Te perdono porque nacimos en un mundo lleno de estereotipos de género, en un mundo donde nos dicen como debemos ser, actuar, pensar y sentir las mujeres.
Te perdono porque vivimos en una sociedad donde no nos permite encajar con el resto. Una sociedad que no es igualitaria, una sociedad estereotipada que dictan modelos y comportamientos a imitar, de hombres fuertes y valientes que no lloran, de mujeres fitness, con buena vestimenta y apariencia.
Te perdono por situaciones de desigualdad y discriminación que vivíamos en un lugar donde tenía que garantizar nuestra igualdad de género.
Te perdono porque nos hacían sentir frustradas de perseguir ideales inalcanzables, de imposiciones conscientes o inconscientes marcando nuestros defectos.
Te perdono por hombres que nos trataban como objetos alejándonos de nuestra dignidad, haciéndonos sentir la necesidad de ser miradas y deseadas.
Te perdono por la exclusión que nos generaban mujeres competitivas, envidiosas, que se comparaban entre sí que lo único que hacían eran debilitarnos unas a otras y que siempre nos hicieron sentir que teníamos que protegernos de otras mujeres. Era tan agotador y angustiante. Me costó entender esa violencia entre mujeres y por qué algunas eran mis aliadas y otras mis enemigas.
Ahora me siento libre y te digo que yo nunca quise ser tu rival, y te perdono por todos esos sentimientos feos que nos hacían sentir hombres y mujeres, porque nunca fue nuestra culpa.
Dedicado a YP por todos los momentos de violencia que pasamos.